Hoy es de esos días, que ya amenazaba mal, y así a sucedido, como guinda alguien en quien yo confiaba me acaba de dar un puñetazo en la boca del estomago, esta visto que de que me sirve mi experiencia de la vida de que mirarme al espejo de que cada día intentar sobrevivir parece que en cuanto levanto la cabeza hay alguien con una zapatilla esperando darme en ella para que no la levante.

Pero no, no le voy a dar la culpa a nadie soy yo, la que con mis ansias de vivir me lo quiero creer todo, la que a pecho descubierto va dando la cara para que a la mínima se la rompan, y claro además callar, no decir me has hecho daño, porque ni tan siquiera es consciente pero que mas da ya tendría que estar acostumbrada ya tenia que saber que hay ciertas cosas que existen pero solo para los demás-

Sigue el tren de la vida pero podría haber seguido y no haberse parado en este anden, porque duele demasiado.